Audioguía Catedral de Santo Domingo de la Calzada en Santo Domingo de la Calzada
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Historia y Arquitectura de Catedral de Santo Domingo de la Calzada
Nacida de la devoción y la compasión hacia los caminantes a Compostela, la Catedral de Santo Domingo de la Calzada comenzó su andadura en el último tercio del siglo XII gracias al impulso del eremita Domingo, quien dedicó su vida a construir puentes y calzadas para los peregrinos. El templo original, concebido bajo el vigoroso románico de la época, evolucionó con el paso de los siglos hacia las alturas de la arquitectura gótica, incorporando elementos renacentistas y barrocos que reflejan su continuidad histórica.
Al cruzar su umbral, el visitante es recibido por la majestuosa nave central, coronada por bóvedas de crucería que dirigen la mirada hacia el gran retablo mayor, obra cumbre del maestro Damián Forment realizada en el siglo XVI. Esculpido en madera de nogal sin policromar en sus orígenes, este retablo destaca por la expresividad de sus figuras y la transición sutil del estilo plateresco al renacimiento pleno. Muy cerca, la cripta custodia el sepulcro de Santo Domingo, revestido con elaborados bajorrelieves que narran la vida y los milagros del fundador.
Sin embargo, el elemento que singulariza a esta catedral por encima de cualquier otra en el mundo es su célebre gallinero gótico del siglo XV. Situado en el brazo del transepto, este receptáculo exento de piedra calada alberga a un gallo y una gallina blancos vivos, rememorando el prodigio del joven inocente ahorcado y resucitado tras la intervención de Santo Domingo. La frase célebre "Santo Domingo de la Calzada, donde cantó la gallina después de asada" resuena con fuerza en este espacio litúrgico singular.
El conjunto monumental se completa con la espectacular Torre del Coro o Torre Exenta, erigida en el siglo XVIII por Martín de Beratúa fuera del cuerpo catedralicio para evitar los frecuentes hundimientos del terreno. Con sus más de sesenta metros de altura, esta mole barroca domina el horizonte de la Rioja Alta, sirviendo como faro espiritual para los viajeros de hoy y de siempre.
🎙️ Transcripción Oficial de la Audioguía
Nacida de la devoción y la compasión hacia los caminantes a Compostela, la Catedral de Santo Domingo de la Calzada comenzó su andadura en el último tercio del siglo XII gracias al impulso del eremita Domingo, quien dedicó su vida a construir puentes y calzadas para los peregrinos. El templo original, concebido bajo el vigoroso románico de la época, evolucionó con el paso de los siglos hacia las alturas de la arquitectura gótica, incorporando elementos renacentistas y barrocos que reflejan su continuidad histórica.
Al cruzar su umbral, el visitante es recibido por la majestuosa nave central, coronada por bóvedas de crucería que dirigen la mirada hacia el gran retablo mayor, obra cumbre del maestro Damián Forment realizada en el siglo XVI. Esculpido en madera de nogal sin policromar en sus orígenes, este retablo destaca por la expresividad de sus figuras y la transición sutil del estilo plateresco al renacimiento pleno. Muy cerca, la cripta custodia el sepulcro de Santo Domingo, revestido con elaborados bajorrelieves que narran la vida y los milagros del fundador.
Sin embargo, el elemento que singulariza a esta catedral por encima de cualquier otra en el mundo es su célebre gallinero gótico del siglo XV. Situado en el brazo del transepto, este receptáculo exento de piedra calada alberga a un gallo y una gallina blancos vivos, rememorando el prodigio del joven inocente ahorcado y resucitado tras la intervención de Santo Domingo. La frase célebre "Santo Domingo de la Calzada, donde cantó la gallina después de asada" resuena con fuerza en este espacio litúrgico singular.
El conjunto monumental se completa con la espectacular Torre del Coro o Torre Exenta, erigida en el siglo XVIII por Martín de Beratúa fuera del cuerpo catedralicio para evitar los frecuentes hundimientos del terreno. Con sus más de sesenta metros de altura, esta mole barroca domina el horizonte de la Rioja Alta, sirviendo como faro espiritual para los viajeros de hoy y de siempre.